Hoy más de un millón de chilenos se dirigían desde varios
puntos de Santiago hacia una
céntrica plaza, exigiendo reformas de un sistema económico que consideran
desigual, y coreando lemas contra el gobierno por afrontar con militares el
peor estallido social en Chile en tres décadas.
Una concentración sobre las 500 mil personas (y en aumento) se realizaba en Santiago de forma
pacífica, indicó la Intendencia de la capital en Twitter, con datos de la policía chilena.
Entonando canciones populares durante la
dictadura de Augusto Pinochet, saltando y con banderas chilenas y mapuches, los
manifestantes se congregaban en anchas avenidas de la capital para atender el
llamado de la Marcha más grande de Chile,
una semana después de que uno de los países más estables de América Latina
quedara sumido en su peor crisis social.
Probablemente será la más grande de todos
los tiempos. Pedimos justicia, honestidad, ética en el gobierno, no es que
queramos socialismo, comunismo; queremos menos empresas privadas, más Estado y
las propuestas que hizo (Piñera esta semana) van a arruinar el presupuesto para
subsidiar las empresas privadas, dijo Francisco Anguitar, 38 años, trabajador
en desarrollo de inteligencia artificial.
En su paso por el palacio presidencial de La Moneda, con miles
insultando al presidente y los militares que acordonan esta zona del centro de
Santiago, Anguitar enfatizó: Lo que queremos es algo bien hecho, en referencia
a los cambios sociales que reclaman.
Estas manifestaciones lucen en las calles
como un movimiento enorme y bien organizado, pero carecen de líderes
identificables, se convocaron sobre todo a través de redes sociales y promueven
protestas contra las sedes militares y medios de comunicación con panfletos que
piden no encender la TV.
Los temas El baile de los que sobran y Por
qué no se van, que hicieron famosa a la agrupación de rock chilena Los
Prisioneros cuando Pinochet gobernaba con mano dura la nación sudamericana,
suenan en boca de miles de veinteañeros eufóricos que no temen el toque de
queda ni a los militares que patrullan las calles desde el viernes pasado tras
un decreto de emergencia del presidente Piñera.
Tras siete días con el país semiparalizado,
y con algunos sectores productivos de Santiago operando a medias o nada, la
bolsa se desplomó solo el lunes y luego ha seguido sin grandes alteraciones, al
igual que el dólar que si bien registró una subida esta semana, se mantiene al
nivel similar del mismo mes del año pasado.
Fuente: diariocorreo.pe
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